Skip to content

Roberta y Rodrigo

Existen dias infinitos como estos. Donde cada secreto y sonrisa se recuerdan en el alma. Es en estos instantes donde lo importante es lo único.

Es una boda y nada más. Pero es una boda y no hay nada más.

En estos momentos mágicos el pasado y el presente se confunden. Ella es tan solo una niña soñando con volar y su vestido es de novia. Se siente orgullo y amor. Es la felicidad más pura.

Hay dias que son nuevos comienzos. La persona a quien le confío el resto de mis dias se transforma frente a mi. Es una revelación y una visión. La espera y el regalo de encontrarse. Es sentir que te conozco desde que nací, y me enamoro por primera vez de ti.

Roberta ha sido una novia con un gusto exquisito. Desde el primer momento nos transmitió su visión y nos enamoró de ella. Su mirada elegía los colores y texturas que fueron las piezas fundamentales de esta extraordinaria boda.

Hay tanto que destacar de esta boda. Desde la elección del ramo y sus colores, la belleza y estilo de Roberta acentuaron la belleza salvaje y natural de la flor King Protea.

Crear la boda de Roberta y Rodrigo ha sido un placer. Celebrar este amor tenía un solo nombre: luz.

Es iluminar el mundo y descubrir colores nuevos en la magia de estar enamorados.

Es ver a tu amado en una nueva luz. Saber que los milagros existen. Encontrarse en complicidad eterna e ignorar al mundo y crear algo nuestro. Amar es así. Un pequeño gran milagro que se repite una y otra vez.

Es así de facil. Es amar.

Pin It on Pinterest

Share This